lunes, 26 de noviembre de 2018

Oumuamua - Ultimas noticias




Dos científicos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian han propuesto que Oumuamua, el primer objeto nacido fuera del sistema solar descubierto, podría ser una sonda extraterrestre enviada intencionadamente para explorar nuestro sistema. 

Los científicos llamados:

1.- Shmuel Bialy, investigador postdoctoral en el Instituto de Teoría y Computación.
2.- Abraham Loeb, director de dicho instituto.

Ambos hicieron públicas sus aun “especulaciones” hace unas 3 semanas (Digo esto porque todavía está en una pre publicación en arXiv (Este es un archivo en línea para las pre publicaciones de artículos científicos).

También enviaron el artículo a la revista The Astrophysical Journal Letters. Aquí mencionan los nuevos cálculos que se han efectuado referente al movimiento de este objeto, donde sostienen que podría tratarse realmente de un velero solar. Para ello, se basaron en la pequeña aceleración que presentó Oumuamua cuando paso cerca del sol y esto no se puede explicar por la atracción gravitatoria.

Sin embargo, la Agencia Espacial Europea (ESA) concluyó que este es un fenómeno típico en los cometas, conocido como desgasificación: Cuando estos cuerpos helados se calientan, liberan una nube de gases y polvo a presión, la llamada coma.

Esta coma habría sido quien empujó a Oumuamua al momento de pasar cerca del sol y por ello se produjo dicha aceleración.

Bialy y Loeb sostienen que dicha aceleración no pudo deberse a una coma, ya que esta no se logró observar en dicho objeto y que esto se debería más bien a la presión de radiación (Es una fuerza débil que experimentan todos los objetos cuando impactan contra ellos los fotones que forman la luz).
Pero para que la presión de radiación funcione, es decir, para que pueda hacer que un objeto acelere de manera significativa, tendría que ser o muy denso o muy fino, aparte de tener una superficie bastante grande. Este tipo de forma o estructura es la que poseen las velas solares. Es más, esta tecnología se está estudiando hoy en día como una forma de propulsión para futuras misiones espaciales.

Sin embargo, hay investigadores, quienes no coinciden del todo con estos 2 científicos:
Marco Micheli de la agencia espacial europea (ESA) argumenta:

“Sin embargo, concluimos que la densidad que habría implicado [la presión de radiación], es miles de veces menor que la del agua, o el grosor, como mucho de unos pocos milímetros, eran una explicación mucho menos plausible que la desgasificación cometaria que propusimos, incluso aunque no se haya observado la coma”.

Según Karen Meech: “la manera de reflejar la luz de Oumuamua por su rotación tampoco sería compatible con la forma de vela solar”.

“Vemos este fenómeno [la desgasificación] causar la aceleración de cometas helados todo el tiempo, así que no se necesita la presión de radiación para explicarlo”, coincide Alan Fitzsimmons, del Centro de Investigación en Astrofísica de la Universidad de la Reina en Belfast (Reino Unido).

Por ahora, la opinión mayoritaria es que no es un objeto de origen artificial:

“Todos los científicos que conozco y que han trabajado en esto creen firmemente que Oumuamua es un fragmento de material natural expulsado de otro sistema estelar. La explicación más probable es que sea un planetesimal [un precursor de la formación de planetas] del proceso de formación de un sistema solar, aunque se han sugerido otros fenómenos naturales”, afirma Meech. “No, no creo que sea una sonda alienígena”, añade.

Hace poco han salido nuevos datos han permitido calcular el área aproximada de la superficie del asteroide, pero no hay detalles sobre su forma exacta lamentablemente.

El hecho de no haber sido detectado por el Spitzer ha permitido a los científicos hallar su posible tamaño, teniendo como resultado que las dimensiones de la roca deben ser menores de 98 por 140 por 400 metros. Estos datos dependen de la composición del asteroide, que es totalmente desconocido. 

Se sabe también que las grandes variaciones en el brillo de Oumuamua han desvelado que es muy alargado, posiblemente unos 800 metros en su dimensión más larga. Este estudio también ha mostrado que el asteroide es hasta diez veces más reflexivo que los cometas de nuestro sistema solar.

Y como funciona esto?

Digamos que la luz infrarroja es en gran parte la radiación de calor producida por los objetos "calientes", esto puede usarse para determinar la temperatura de un cometa o asteroide y que a su vez, esto se puede usar para determinar la reflectividad de la superficie del objeto, lo que los científicos llaman albedo.

El albedo de un cometa puede cambiar muchísimo a lo largo del tiempo. Sobre todo cuando pasa cerca del Sol, ya que cuando esto pasa el hielo de un cometa se calienta y se convierte directamente en un gas, barriendo el polvo y la suciedad de la superficie del cometa y revelando más hielo reflectante.

Oumuamua había estado viajando a través por millones de años, lejos de cualquier estrella que pudiera refrescar su superficie. Pero puede haber tenido su superficie renovada a través de la "desgasificación" cuando hizo un acercamiento extremadamente cercano a nuestro Sol, un poco más de cinco semanas antes de que fuera descubierto.

Además de barrer el polvo y la suciedad, parte del gas liberado puede haber cubierto la superficie de Oumuamua con una capa reflectante de hielo y nieve, un fenómeno que también se ha observado en los cometas de nuestro sistema solar.

Oumuamua ya está saliendo del Sistema Solar, a la altura de la órbita de Saturno, por lo que los telescopios ya no podrán verlo más y obtener más detalles.

Es verdad que en gran medida, parece ser un cometa originado de manera natural según el sustento que brindan algunos científicos ya mencionados, pero aún quedan temas inconclusos como por ejemplo la extraña forma que tiene Oumuamua, donde todavía a día de hoy no hay alguna explicación contundente, entre otras razones más.

Oumuamua, un asteroide o una nave alienígena?



Tal vez muchos ya están esterados de este misterioso asteroide, el pasado 19 de octubre del 2017 el telescopio PAN STARRS 1 situado en Huawai, fotografió un pequeño punto luminoso que justamente había pasado cerca del sol y que ya estaba alejándose de él. En otras palabras, éste objeto fue captado cuando ya estaba de salida de nuestro sistema solar.

Los científicos, al calcular la trayectoria de éste objeto, concluyeron que su punto de origen era en otro sistema solar, es decir, que se trataba del primer objeto interestelar registrado hasta la fecha.
Éste asteroide fue llamado Oumuamua, una palabra Hawaiana que significa "visitante de lejos que llega primero", con una velocidad de mas de 95000 kilómetros por hora, este asteroide continuará con su viaje interestelar.

En un principio se pensó que era un cometa, pero luego descartaron dicha opción, pues en su composición y comportamiento, era muy distinto. Ya que, un cometa al pasar cerca del sol, por su composición helada, formaría las famosas colas que vemos en los cometas, lo cual no era el caso de éste objeto, incluso no tenía a su alrededor ni polvo ni fragmentos. Lo cual sembró más la duda en los científicos, pues no sabían que podía ser realmente.

Es ahí donde el misterio nació, pues al detectar que el objeto tenía una forma cilíndrica, con 400 metros de longitud, diez veces mayor que su anchura, no era la forma que debería tener un cometa, que suele ser mas redondeado. Además de tener un color rojizo que tampoco es habitual. Sin embargo,  en la revista "Nature Astronomy", fue publicada una investigación  que sugiere que Oumuamua está recubierto con una corteza especial formada tras millones de años de exposición a rayos cósmicos, quien protege su interior helado, similar al de un cometa, la cual le permite soportar temperaturas de más de 300 grados centígrados, es por ello, que puede reflejar la luz del sol, sin formar una cola. Además, el equipo de científicos del que fue integrante Stephen Hawking, buscó señales electromagnéticas provenientes de Oumuamua para comprobar que era realmente una nave extraterrestre, pero que lamentablemente no se obtuvieron resultados positivos.

Se mencionó también que no sería el único asteroide proveniente de otro sistema solar, pues se calcula que éste tipo de objetos, pasarían por nuestro sistema solar, una vez cada año, el problema es que al ser pequeños y brillar poco, es difícil lograr captarlos, felizmente éste asteroide interestelar sí logró detectarse. Lo positivo de esto es que los astrónomos, gracias a este descubrimiento, encontraron una mejor forma de lograr captar este tipo de fragmentos provenientes de otros sistemas solares.

Finalmente, por estas razones se concluyó que el asteroide interestelar Oumuamua, no era realmente una nave extraterrestre. Estos fueron los últimos detalles oficiales brindados por la comunidad científica, que a pesar de ya tener un mejor panorama acerca de este tema, aún quedan ciertas dudas, entre ellas, la extraña forma cilíndrica de Oumuamua, ya que no es la forma habitual de un cometa.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Homo Naledi


Este descubrimiento se hizo en el mes de setiembre en Sudáfrica, donde sus características anatómicas únicas, resultaba un firme candidato a ser quizá el “eslabón perdido” entre los últimos australopithecus (aún no humanos) y los primeros representantes del género Homo, al que todos nosotros pertenecemos. En total, y a pesar de que solo se ha explorado una mínima parte del yacimiento, se recuperaron más de 1.500 restos óseos, pertenecientes a quince individuos diferentes, y desde entonces numerosas instituciones científicas de todo el planeta, entre ellas el Museo Nacional de Ciencias Naturales, del CSIC, se fueron sumando al análisis de los huesos. El problema es que, pese a los esfuerzos de los investigadores y debido a la inaccesibilidad del yacimiento, no ha sido posible llevar a cabo una datación de los restos. De modo que no se sabe si tienen más de dos millones y medio de años (la edad de los australopithecus) o menos de cien mil, en cuyo caso Homo Naledi sería un superviviente arcaico que convivió con los primeros representantes de nuestra propia especie, pero no un antepasado nuestro. Si prescindimos de la falta de una datación y nos fijamos solo en sus características físicas, Homo Naledi parece realmente un “eslabón perdido”. De hecho, su capacidad craneal (apenas 500 cm cúbicos frente a los 1.200 cm. cúbicos de nuestra especie), junto a las características de su torso y el juego del tórax con la pelvis le acercan mucho a los australopithecus. Pero su dentadura, masticación, estructura de sus manos y pies se parecen mucho más a las nuestras. Eso, precisamente, es en lo que más se han fijado los dos nuevos estudios publicados en «Nature». Juntos, indican que Homo Naledi pudo tener una adaptación única que le permitía, al mismo tiempo, trepar y vivir en los árboles y caminar erguido sobre sus dos extremidades inferiores, como nosotros, recorriendo a pie grandes distancias. Sus manos, además, parecen capaces de llevar a cabo las tareas más precisas y delicadas. La mano de Homo Naledi revela una combinación única de rasgos que nunca se habían apreciado en ningún otro fósil humano. Los huesos de la muñeca y el pulgar, por ejemplo, muestran características anatómicas compartidas con las de especies mucho más modernas, como los Neandertales, o incluso la nuestra. Y sugieren que Homo Naledi era perfectamente capaz de agarrar fuertemente objetos con sus manos y de utilizar herramientas de piedra. Los resultados de ambas investigaciones parecen confirmar, pues, que el lugar evolutivo de Homo Naledi está, precisamente, en la transición de australopithecus a humanos. Solo falta que los científicos sean capaces de hallar un método de datación que sea aplicable y que permita asignar a los fósiles una edad concreta. ACTUALIZACIÓN (Publicado a mediados del 2017): Un nuevo lote de restos hallados a 100 km en una segunda cámara llamada Lesedi, descarta que ésta especie sea el eslabón perdido, pues se logró estimar su datación de los huesos, que incluyen un cráneo adulto casi completo y que revela que tienen una antigüedad de entre 335.000 y 236.000 años. Es decir que, pese a sus rasgos primitivos, el Homo Naledi es mucho más joven de lo que se esperaba y, por tanto, habría vivido al mismo tiempo que los individuos más tempranos de nuestra especie, el Homo sapiens. Estos especímenes encontrados, incluyen los restos de al menos dos adultos y un niño. El cráneo de uno de estos adultos, al que llamaron "Neo", indica que fue probablemente un hombre. El análisis de los huesos de sus extremidades muestra que se sentía igualmente cómodo caminando o trepando. "No parecen haber estado en diferentes nichos ecológicos. Esto es raro, es un problema. No es una situación en la que podamos decir: 'coexistieron porque usaban los recursos de forma diferente", le dijo Hawks a la BBC. Por otra parte, el sitio en donde fueron encontrados refuerza la idea de que estos homínidos depositaron deliberadamente sus muertos en la cueva. Este tipo de comportamiento complejo es muy sorprendente para una especie humana con un cerebro de un tercio del tamaño del nuestro. Esto apuntaría a que tenía una mente inteligente y que estaríamos ante la presencia de indicios de cultura.

Referencia:
http://www.abc.es/ciencia/20151006/abci-homo-naledi-201510061800.html
http://www.bbc.com/mundo/noticias-39857216