Dos científicos del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian
han propuesto que Oumuamua, el
primer objeto nacido fuera del sistema solar descubierto, podría ser una sonda extraterrestre enviada
intencionadamente para explorar nuestro sistema.
Los científicos llamados:
1.- Shmuel Bialy, investigador postdoctoral en el Instituto
de Teoría y Computación.
2.- Abraham Loeb, director de dicho instituto.
Ambos hicieron públicas sus aun “especulaciones” hace unas 3
semanas (Digo esto porque todavía está en una pre publicación en arXiv (Este es
un archivo en línea para
las pre publicaciones de artículos científicos).
También enviaron el artículo a la revista The
Astrophysical Journal Letters. Aquí mencionan los nuevos
cálculos que se han efectuado referente al movimiento de este objeto, donde
sostienen que podría tratarse realmente de un velero solar. Para ello, se
basaron en la pequeña aceleración que presentó Oumuamua cuando paso cerca del
sol y esto no se puede explicar por la atracción gravitatoria.
Sin embargo, la Agencia Espacial Europea (ESA) concluyó que
este es un fenómeno típico en los cometas, conocido como desgasificación: Cuando
estos cuerpos helados se calientan, liberan una nube de gases y polvo a
presión, la llamada coma.
Esta coma habría sido quien empujó a Oumuamua al momento de
pasar cerca del sol y por ello se produjo dicha aceleración.
Bialy y Loeb sostienen que dicha aceleración no pudo deberse
a una coma, ya que esta no se logró observar en dicho objeto y que esto se
debería más bien a la presión de radiación (Es una fuerza débil que
experimentan todos los objetos cuando impactan contra ellos los fotones que
forman la luz).
Pero para que la presión de radiación funcione, es decir,
para que pueda hacer que un objeto acelere de manera significativa, tendría que
ser o muy denso o muy fino, aparte de tener una superficie bastante grande.
Este tipo de forma o estructura es la que poseen las velas solares. Es más,
esta tecnología se está estudiando hoy en día como una forma de propulsión para
futuras misiones espaciales.
Sin embargo, hay investigadores, quienes no coinciden del
todo con estos 2 científicos:
Marco Micheli de la agencia espacial europea (ESA) argumenta:
“Sin embargo, concluimos que la densidad que habría implicado
[la presión de radiación], es miles de veces menor que la del agua, o el
grosor, como mucho de unos pocos milímetros, eran una explicación mucho menos
plausible que la desgasificación cometaria que propusimos, incluso aunque no se
haya observado la coma”.
Según Karen Meech: “la manera de reflejar la luz de Oumuamua
por su rotación tampoco sería compatible con la forma de vela solar”.
“Vemos este fenómeno [la desgasificación] causar la
aceleración de cometas helados todo el tiempo, así que no se necesita la presión
de radiación para explicarlo”, coincide Alan Fitzsimmons, del Centro
de Investigación en Astrofísica de la Universidad de la Reina en
Belfast (Reino Unido).
Por ahora, la opinión mayoritaria es que no es un objeto de
origen artificial:
“Todos los científicos que conozco y que han trabajado en
esto creen firmemente que Oumuamua es un fragmento de material natural
expulsado de otro sistema estelar. La explicación más probable es que sea un
planetesimal [un precursor de la formación de planetas] del proceso de
formación de un sistema solar, aunque se han sugerido otros fenómenos
naturales”, afirma Meech. “No, no creo que sea una sonda alienígena”, añade.
Hace poco han salido nuevos datos han permitido calcular el área aproximada de la superficie del asteroide,
pero no hay detalles sobre su forma exacta lamentablemente.
El hecho de no haber sido detectado por el Spitzer ha
permitido a los científicos hallar su posible tamaño, teniendo
como resultado que las dimensiones de la roca deben ser menores de 98 por 140
por 400 metros. Estos datos dependen de la composición del asteroide, que
es totalmente desconocido.
Se sabe también que las grandes variaciones en el brillo
de Oumuamua han desvelado que es muy alargado, posiblemente unos 800 metros en su dimensión más larga. Este estudio también ha mostrado
que el asteroide es hasta diez veces más reflexivo que los cometas de nuestro sistema
solar.
Y como funciona esto?
Digamos que la luz infrarroja es en gran parte la radiación
de calor producida por los objetos "calientes", esto puede usarse
para determinar la temperatura de un cometa o asteroide y que a su vez, esto se
puede usar para determinar la reflectividad de la superficie del objeto, lo que
los científicos llaman albedo.
El albedo de un cometa puede cambiar muchísimo a lo largo del tiempo. Sobre todo cuando pasa cerca del Sol, ya que cuando esto pasa el hielo de un cometa se calienta y se convierte directamente en un gas, barriendo el polvo y la suciedad de la superficie del cometa y revelando más hielo reflectante.
Oumuamua había estado viajando a través por millones de años, lejos de cualquier estrella que pudiera refrescar su superficie. Pero puede haber tenido su superficie renovada a través de la "desgasificación" cuando hizo un acercamiento extremadamente cercano a nuestro Sol, un poco más de cinco semanas antes de que fuera descubierto.
El albedo de un cometa puede cambiar muchísimo a lo largo del tiempo. Sobre todo cuando pasa cerca del Sol, ya que cuando esto pasa el hielo de un cometa se calienta y se convierte directamente en un gas, barriendo el polvo y la suciedad de la superficie del cometa y revelando más hielo reflectante.
Oumuamua había estado viajando a través por millones de años, lejos de cualquier estrella que pudiera refrescar su superficie. Pero puede haber tenido su superficie renovada a través de la "desgasificación" cuando hizo un acercamiento extremadamente cercano a nuestro Sol, un poco más de cinco semanas antes de que fuera descubierto.
Además de barrer el polvo y la suciedad, parte del gas
liberado puede haber cubierto la superficie de Oumuamua con una capa
reflectante de hielo y nieve, un fenómeno que también se ha observado en los
cometas de nuestro sistema solar.
Oumuamua ya está saliendo del Sistema Solar, a la altura de la órbita de Saturno, por lo que los
telescopios ya no podrán verlo más y obtener más detalles.
Es verdad que en gran medida, parece ser un cometa originado
de manera natural según el sustento que brindan algunos científicos ya mencionados,
pero aún quedan temas inconclusos como por ejemplo la extraña forma que tiene
Oumuamua, donde todavía a día de hoy no hay alguna explicación contundente,
entre otras razones más.


